10.05.2007

INFAUSTOS

Cuando uno se aproxima a la Iglesia de San Francisco en Quito, se puede encontrar a un pintor que se lo conoce como Picasso, el pintor de Dios. Por años, su presencia habita en esa plaza. Fausto es de las personas que con su temperamento y presencia dan atmósfera a la ciudad,
a los recovecos citadinos de la cotidianidad.
Fausto es una metáfora, un espejo de reflexiones. El cartel que a su vez hace de escudo, cuelgan frases y dibujos, su pintar es incansable, la temática insistente en sus dibujos de Cristo, las frases lucidas que denuncian y restriegan verdades y dolencias.

Un parpadear en el ir y venir de la ciudad, El que de reojo mire el cartel, lea el mensaje, se conmueve por un arte bondadoso. Mira en el a la pancarta social. Un paisaje único de esta ciudad andina. Una expresión del todo por la parte, de lo humano por el hombre.

¿Quien pude negar su condición de artista?, de pintor.
Que sus obras no hablen de arte, temporadas y humores, su técnica pura.
De rasgos de encantamiento, un ser destinado a trazar el rostro de Cristo.
A la sombra de un santuario, la plaza gris resplandece con sus colores.
Fausto es una presencia irrepetible de Quito, de la plaza de San Francisco, del portón de la iglesia, por sus rasgos de humildad, por un talento reservado,
Fausto, una galería ambulante.

10.04.2007

Exposición Iglesia la Basilica agosto 2008

El Pincel de Cristo

A las puertas de la iglesia se arrincona un hombre que traza el rostro de Dios, dice que el don lo adquirió de él, la inspiración de su talento.En sus inicios, cuando de niño, deambulaba por las calles de San Juan, su niñez humilde, su hambre regateada, betuneando en las plazas, vendiendo frutas y golosinas en el mercado, halló su camino en la pintura, sin maestro ni escuela. Aprendió el oficio del pincel por soledad, en silencio.

Se escuda de la ciudad detrás de un cartel que lee, ¡la gente es mala! le pregunto el motivo y responde que la gente solo critica, que lo mira con desprecio, que le dicen que mal gasta papel en sus dibujos, él solo calla y grita al mundo con sus frases escritas en papel.

Recuerda a un caballero, protector de la humanidad, de escudo luminoso e impenetrable. Resguardado detrás de su pantalla de cartón, protegido por palabras,
devuelve el insulto con criterios, con conclusiones.
¡La gente es idiota!

Que aquello no ayuda en nada dice, criticar sin motivo, llamarle loco sin dignarse a dirigirle la palabra, un ausente que retrata a Dios.
Olvidado
Al tercer día de visitarle, de arrinconarme en su espacio, de transcurrir en su tiempo, al olor de orines detrás de una puerta de iglesia, los creyentes entran y salen de la oscuridad del templo,
la guarida de los dolientes.
Fausto Imbacuan su nombre, proveniente de Ibarra, de 33 años, nacido en el invierno, con la dicha amarga de la pobreza, los reclamos, recordatorios hirientes de la apatía que sienten contra él, los padres, los hermanos, los escasos platos de comida.

El hombre pinta para transitar, gestos que se repiten a lo largo de la plegaria. El portal de la iglesia le sirve de ocupación, con un horario puntual, considerando los imprevistos, acude a su oficio. Ha andado así desde hace dieciséis años.
Cuando la vida se acomodo en aquel lugar. Sentado en un banco de madera, arrima la espalda contra aquel muro de promesas, y se dispone aguardar,
A quedarse allí, pintando a sombra de su cartel.

El no mendiga, como dueño y amo de su arte; lo oferta por un dólar.
Extiende la mano y ofrece un dibujo, mira el rostro a los que se le
acercan y aprecian su arte.

Detrás de los muros un murmullo insistente, cóncavo, de labios humedecidos en angustias, penitentes que sacuden sus rodillas. A su alrededor merodean mendigas ancianas, quejumbrosas, amargas y metiches, que alertan al transeúnte que el es loco, que se alejen; con señas y bocas tapadas murmuran del hombre refugiado. El atento, con la pluma hiriente garabatea otra observación hostil de este mundo, otro reclamo a su manera panfletaria de existir.¡La gente solo critica¡
Otra pincelada a favor de Dios, sigue aguardando.
Cada vez se ahonda más en el silencio.

Con todo y su abandono, mantiene el buen ánimo. Refugiado en historietas bíblicas, desnuda su devoción en tinta. Eso sí, aclara que solo pinta a Jesús. A más nadie. Ni siquiera a María le pregunto, la virgen santísima, o a los tantos otros santos.

Repite, solo pinto a Jesús, los otros son tonterías.

Ofrezco ayudarle con material de pintura en consideración a sus dibujos. El aceptando el ofrecimiento se dispone a escribir, en lista enumera los materiales que necesita, pintura buena, pincel fino, con el dedo señala el rostro de Jesús, para resaltarle me dice, que parezca más real. Me enseña unas estampas que guarda en su costal, es Cristo con la mirada piadosa sufriendo su destino sobre esta tierra de pecado, quiero pintarle a Jesús así, extendiendo el dibujo hacia mí. Regreso con pinturas, pinceles y papel, el mira el frasco de pintura con experiencia,

- he pintado con estas antes, no sirven, se manchan. Lo que yo necesito son acrílicos, pinturas buenas de colores fosforescentes.

Me conversa que solo le gusta vestir camisas de flores, con detalles y en colores, los pantalones tienen que ser a cuadros,
Ningún otro, y el sombrero verde.

Que le gusta el verde para un sombrero

Que jamás pinta a otro que no sea Jesús

Que su nombre es Fausto

Que la gente es idiota

¿Verdad? ¿Mentira?

Que cuando llego el dólar la gente se hizo mala, en tiempos del sucre, la gente colaboraba más. Tenía para dar.

Son estos los desvaríos de un hombre abandonado.Impresiones erradas del progreso, del bienestar. Hubo una vez un niño,Una infancia, un rasgado al parir. Queda del hombre un rostro, un pedazo de cielo. D i s t a n c i a.

Hoy día lo encontré con una radio grabadora guardada dentro del costal, sigilosa, resonaba una armonía dentro de el. Me conversa que le gusta escuchar a los Prisioneros de Chile, los Ilegales, Hombres G, también gusta de Luís Miguel, C Castro.
Lo miro con mas cariño, un tipo sincero, ausente de los demás. Testigo ocular, resto de hombre en el flujo de la humanidad.

Con la tarde agonizaban las baterías doble AA, su ánimo sonreía, buscaba los colores más luminosos, dedicado a su trabajo la tarde le contemplaba. Junto a el corretean unos niños, asombrados por los dibujos. Se acomodaban a su lado, miran sobre su hombro los trazos de colores. Lo veía sonreír y disfrutar de su tarde, sin más ánimo que pintar, con un nuevo motivo escrito en su cartel.
Hoy lee: una ayuda para esferos.

Plaza de San Francisco, Quito

Al Fausto.. (acerca de)

No recuerdo como lo conocí, parece que siempre estuvo ahí, literalmente, escondido entre cartones rotulados con su caligrafía personalísima y original; insultante, reprochante o dolido de no ser visto como lo que es: “pintor de Dios”

¿Qué donde esta?

Está en el limite de la paranoia entre el miedo y la ira; esta en la inocencia del niño o en la contemplación y paciencia del viejo; esta en limbo, esa región celeste de los ángeles sin alas, esta en la indolencia y burla de la gente; está entre los mendigos de la iglesia de San Francisco de Quito.

Está en la gracia de los niños que saben que es Picasso.

Está en la mirada de los turistas, a discreta distancia de curas, policías y devotos que fingen no verle; esta en esta ciudad a la que todavía no le estorban sus locos y santos.




¿Qué hace?

Es apasionado por el dibujo y cuando va al color sus contrastes son sorprendentes y el carácter extremadamente personal a veces iracundo, otras, intimista o doliente, a veces mágico es irrepetible como arte como grito u ovación.

Dios enteros raya sobre la misma línea
Hasta llegar a la forma de lo que es Dios.

Parece que es el inventor del cine mudo
Y que a falta de celuloide como película,
Utiliza esfero de cualquier color de tinta.

Nadie como el en su expresión, tanto en lo personal como en su oficio.

Original, sorprendente, libre de supuestos y racionalidad. Condicionando a la mugre que lo envuelve, toda obra de su mano no necesita de firma.
Obsesionado en la temática de dios, podría creerse que es repetitivo; siempre se renové en la repetición de lo mismo hasta la fascinación del hallazgo infinito.


¿Tiene amigos?

El Fausto diría: Hay amigos que para que enemigos.

Confieso que traicione su necesidad de compartir con alguien en sus afanes u otros.
Algunas veces compartí mi casa con el; otras, tuve que inventar algún pretexto para evitar u compañía y podría decir que no dependía de mi y no doy razón alguna.
Puedo decir que la gente de la ciudad, en general, se acostumbra a sus locos, a sus perros callejeros, a sus fantasmas, y que este, siempre tiene un cuarto destartalado para la memoria de los irrepetibles.


¿Sus días felices?

Es suficiente un pantalón a cuadros y camisas de flores o alguna de bolitas de colores estimulantes a manera de obsequio o canje para arrancarle un aire de fiesta de sus ojos.

Si es semana santa, no hay duda que el Fausto esta en el delirio de la “pasión” en algún cine continuado. En “difuntos” de noviembre la fiesta esta en los cementerios y la muerte se deja retratar por el mas lucido dibujante.


¿Sus días malos?

Sus dientes se caen de uno en uno y los besos talvez son escurridizos o muy caros o aparentemente inservibles.

La recamara del amor tiene tantas escalinatas
y puertas falsas y otros secretos que yo no se…

Un día, la gringa de pelo amarrillo (como el la llama), la bella KAT le dio un beso de despedida en la mejilla, un beso impulsivo e imprevisto y por supuesto que no es malo ni es novedad. Cuando los besos y los adioses son el mismo idioma y los pañuelos se quedan mudos, ¿Cuándo el mismo beso que se va volando vuelve a prisa corriendo?


ADVERTENCIA

Yo Miguel, entiendo que determinar o caracterizar la presencia y trabajo de Fausto, es solo un ejercicio de percepción que no pretende delimitar el vasto potencial del otro.
Reconozco la sugestividad y superficialidad de mi apreciación, o-si digo, que aquel del que escribo no necesite mas que la comida frugal, materiales para trabajar su arte y un lugar donde dormir. Y no me equivoco si hablo de Quito la ciudad que también es mía, todavía cuida de sus locos e iluminados tanto como los perros comen de los basureros y los niños los niños venden flores a la noche y otros calman el hambre in – halando goma.



Texto de:
Miguel Jara Valezo Quito, Miércoles 16 de Agosto / 2006


Fotos: Tarik Núñez

10.02.2007

Cartelera

La página virtual infaustos, pretende dialogar con el espectador, invitándolo a involucrarse con la obra, publicando comentarios directamente en la página y a su vez enterarse del personaje en su cotidianidad. La página recapitula el andar de Fausto por la ciudad, por medio de testimonios de terceras personas que de un modo u otro se ha relacionado con el personaje, compartiendo historias e impresiones, que abarcan la niñez, adolescencia e inicios de un pintor ambulante, un acercamiento a la especulación e intriga que inventa este personaje en la ciudad.
PREMIOS:

La pagina INFAUSTOS.BLOGSPOT.COM, Fue Premiada a mejor Pagina Web, en el concurso nacional de comunicación “Historias de Fortaleza y Solidaridad”, organizado por Signis y Audiovisuales Don Bosco 2006 – 2007

EXHIBICIONES:

Primera exhibición:

Salón de arte contemporáneo de la fundación el Comercio
Centro Cultural de la Universidad Católica,
21 de Noviembre al 15 de Diciembre 2007
Salas temporales Tercer piso.

La Obra Infaustos ha sido invitada a exhibirse en Barcelona - España en el Casal Latinoamericano de Cataluña por parte de FEDELATINA.
(Federación de Entidades Latinoamericanas de Cataluña)

SEGUNDA EXHIBICION:

15 de agosto – 15 de septiembre 2008
Iglesia la Basílica - Tercer piso
La exposición se ha logrado de manera independiente
Durante la cual, se ha logrado conseguir para el pintor
ayuda del estado en aspectos de salud por parte del INFAA
Esta en proceso el tramite para lograr el bono del programa de protección social
Y a su vez ayuda para conseguirle un cuarto.

TERCER EXHIBICION
ESPAÑA : Buscamos auspiciantes para llevar la exposición
A Barcelona, donde ha sido invitada a exponerse en el año 2009


10.01.2007

Introducción

Infaustos, nace por la necesidad de registrar, rescatar y revalorizar la obra creativa de un personaje urbano como Fausto, considerado por varios artistas y “actores profanos“ como parte de la identidad y expresión de la ciudad, y una figura emblemática, a pesar de haber sido excluido hacia espacios de marginalidad.

Pensé en Fausto como un ser imaginario de la leyenda urbana quiteña, como aquella figura de La Torera, Cantuna o la dama de rojo que alegorizaban las antiquísimas calles quiteñas. De historias y recuentos de personajes que inmortalizaron sectores de la urbe y su imaginario.

La obra INFAUSTOS tiene la intención de resaltar la realidad artística y el personaje de Fausto, creando imágenes y reflexiones sobre su presencia creativa y la intensidad de su figura poética.

Fausto en la Plaza Grande - Quito